Enfermedad Renal Crónica: Qué Es, Etapas, Síntomas y Cómo Proteger tus Riñones

Los riñones son dos órganos del tamaño de un puño que filtran aproximadamente 180 litros de sangre al día. Eliminan desechos, regulan la presión arterial, controlan los electrolitos y producen hormonas esenciales. Cuando fallan gradualmente, el cuerpo empieza a acumular lo que debería eliminar — y las consecuencias son graves.

La enfermedad renal crónica (ERC) es silenciosa, progresiva y, en México, alarmantemente común: es una de las principales causas de muerte y una de las enfermedades con mayor crecimiento en los últimos 20 años, impulsada directamente por la epidemia de diabetes e hipertensión.

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¿Qué es la enfermedad renal crónica?

La ERC es la pérdida progresiva e irreversible de la función renal durante al menos tres meses. Se diagnostica cuando la tasa de filtración glomerular (TFG) —la medida de qué tan bien filtran los riñones— cae por debajo de 60 mL/min/1.73m², o cuando hay daño renal evidente (como proteína en la orina) aunque la TFG aún sea normal.

A diferencia de la insuficiencia renal aguda (que puede revertirse), la ERC es permanente. El objetivo del tratamiento es desacelerar su progresión y manejar las complicaciones.

Las 5 etapas de la enfermedad renal crónica

Etapa TFG (mL/min) Función renal Descripción
1 ≥ 90 Normal o alta Daño renal con función normal. Sin síntomas.
2 60–89 Levemente reducida Reducción leve. Generalmente asintomática.
3a / 3b 30–59 Moderadamente reducida Pueden aparecer primeros síntomas. Manejo activo.
4 15–29 Gravemente reducida Preparación para terapia de reemplazo renal.
5 < 15 Insuficiencia renal Diálisis o trasplante necesarios.

Causas principales

En México, las dos causas más frecuentes son responsables del 70% de los casos:

  • Diabetes mellitus (nefropatía diabética): la glucosa alta daña los pequeños vasos sanguíneos del riñón con el tiempo. La primera señal suele ser proteína en la orina (microalbuminuria).
  • Hipertensión arterial (nefroesclerosis): la presión alta daña las arterias que irrigan el riñón, reduciendo gradualmente su capacidad de filtrar.

Otras causas incluyen: enfermedad glomerular (glomerulonefritis), enfermedades autoinmunes (lupus, vasculitis), poliquistosis renal, infecciones urinarias repetidas, uso crónico de antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno) y exposición a nefrotoxinas.

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Síntomas: el problema del silencio

La ERC es asintomática hasta etapas avanzadas. Esto significa que una persona puede perder hasta el 70% de su función renal antes de sentir algo.

Cuando los síntomas aparecen (generalmente en etapa 3 o más avanzada):

  • Fatiga y debilidad general
  • Hinchazón en piernas, pies y tobillos (edema)
  • Orinar más o menos de lo habitual, o con espuma (proteína)
  • Presión arterial difícil de controlar
  • Pérdida de apetito, náuseas o vómito
  • Picazón generalizada de la piel
  • Calambres musculares, especialmente nocturnos
  • Dificultad para concentrarse o “niebla mental”
  • Anemia (palidez, cansancio extremo)
  • Aliento con olor a amoníaco (“aliento urémico”)

Diagnóstico

Se realiza con análisis de sangre y orina:

  • Creatinina sérica y TFG estimada: principal marcador de función renal
  • Urea o BUN: mide los desechos nitrogenados en sangre
  • Albuminuria: proteína en orina — primer signo de daño renal en diabéticos e hipertensos
  • Electrolitos: potasio, sodio, fósforo, calcio
  • Hemograma: para detectar anemia
  • Ultrasonido renal: para evaluar tamaño y estructura

Si tienes diabetes o hipertensión, pide a tu médico que revise tu función renal al menos una vez al año, incluso si te sientes bien.

Tratamiento y desaceleración de la progresión

Control de las causas subyacentes

Lo más importante: controlar bien la diabetes (A1c menor de 7%) y la hipertensión (presión menor de 130/80 en personas con ERC). Cada punto de mejora en el control glucémico reduce significativamente la velocidad de progresión.

Medicamentos nefroprotectores

  • IECA o ARA II (enalapril, losartán): reducen la presión dentro de los riñones y la proteinuria. Primera línea en ERC con diabetes o proteinuria.
  • Inhibidores SGLT2 (empagliflozina, dapagliflozina): han demostrado reducir la progresión de ERC independientemente de su efecto sobre la glucosa.
  • Finerenona: nuevo antagonista mineralocorticoide con beneficio renal demostrado en ERC diabética.

Dieta renal

Según la etapa, el nefrólogo puede recomendar restricciones en:

  • Proteína: una dieta baja en proteínas (0.6–0.8 g/kg/día) puede desacelerar la progresión en etapas avanzadas
  • Potasio: los riñones dañados no lo eliminan bien. Limitar plátano, naranja, papa, tomate
  • Fósforo: presente en lácteos, nueces, refrescos de cola; se acumula y daña huesos y corazón
  • Sodio: para control de presión y edema
  • Líquidos: en etapas avanzadas puede necesitarse restricción

Manejo de complicaciones

  • Anemia: agentes estimulantes de eritropoyetina, hierro intravenoso
  • Enfermedad ósea renal: calcio, vitamina D activa (calcitriol), quelantes de fósforo
  • Acidosis metabólica: bicarbonato oral

Terapia de reemplazo renal (etapa 5)

  • Hemodiálisis: filtración de la sangre mediante una máquina, generalmente 3 veces por semana
  • Diálisis peritoneal: filtración usando la membrana abdominal, puede hacerse en casa
  • Trasplante renal: el tratamiento más efectivo para la calidad de vida a largo plazo

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Prevención: lo que sí puedes hacer

  • Controlar bien la diabetes y la hipertensión
  • Evitar el uso frecuente de antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco)
  • Mantener un peso saludable
  • No fumar
  • Hidratarse bien
  • Hacerse análisis de orina y creatinina anualmente si tienes factores de riesgo

Este artículo es informativo y no sustituye la atención nefrológica. Lee nuestro aviso médico.