Si te acaban de diagnosticar artritis reumatoide, es muy probable que tu reumatólogo mencione metotrexato. Para muchas personas eso genera inquietud — “¿no es eso un medicamento de quimioterapia?”. Sí, se usa en cáncer en dosis muy altas. Pero en artritis reumatoide se usa en dosis mucho menores, con un mecanismo diferente y un perfil de seguridad muy bien establecido después de décadas de uso. Es el ancla del tratamiento de la AR.
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¿Cómo funciona el metotrexato en la AR?
En artritis reumatoide, el metotrexato actúa principalmente como antiinflamatorio e inmunomodulador — reduce la actividad del sistema inmunológico que está atacando las articulaciones. Inhibe la síntesis de folato en las células inflamatorias, lo que reduce la producción de citocinas inflamatorias.
¿Cuándo empieza a funcionar?
El metotrexato es un DMARD convencional (fármaco modificador de la enfermedad). Tarda entre 6 y 12 semanas en mostrar efecto clínico notable, con efecto máximo a los 3–6 meses. Esto es normal y esperado — no quiere decir que no esté funcionando.
¿Cómo se toma?
- Una vez por semana (no diario — es un error que puede ser peligroso)
- Generalmente en tabletas, aunque también existe en forma inyectable (subcutánea) con mejor absorción y menos efectos digestivos
- La dosis inicial típica es 7.5–10 mg/semana, que puede subirse gradualmente hasta 20–25 mg/semana
- Tomar siempre el mismo día de la semana
Ácido fólico: obligatorio con metotrexato
El metotrexato interfiere con el metabolismo del folato. El ácido fólico (vitamina B9) se toma junto al tratamiento para prevenir muchos de los efectos secundarios más comunes (úlceras en la boca, náuseas, caída de cabello) sin reducir la eficacia del metotrexato.
- Dosis habitual: 1 mg al día (o 5 mg una vez por semana)
- Se toma todos los días MENOS el día que tomas el metotrexato (o según indique el médico)
- No omitir el ácido fólico — marca una diferencia significativa en la tolerabilidad
Efectos secundarios y cómo manejarlos
Frecuentes (pero manejables):
- Náuseas y malestar estomacal el día de la toma o el siguiente (“resaca de metotrexato”) — ayuda tomarlo con comida, en la noche, o cambiando a forma inyectable
- Fatiga el día después de la toma
- Úlceras menores en la boca — el ácido fólico las reduce
- Caída de cabello leve
Serios (poco frecuentes, pero por eso se monitorea):
- Toxicidad hepática (por eso se hacen análisis de sangre regulares)
- Toxicidad pulmonar (rara, pero avisar si aparece tos seca o dificultad para respirar)
- Supresión de médula ósea (por eso se monitorean células sanguíneas)
Análisis de sangre y monitoreo
Los primeros meses requieren análisis cada 4–8 semanas: hemograma completo (células sanguíneas), enzimas hepáticas (ALT, AST) y creatinina. Una vez estable, el monitoreo se espacía a cada 3–6 meses. No saltar estos análisis — permiten detectar cualquier problema antes de que sea serio.
Contraindicaciones importantes
- Embarazo: El metotrexato está absolutamente contraindicado durante el embarazo — es teratogénico. Mujeres y hombres deben usar anticoncepción efectiva durante el tratamiento y hasta 3–6 meses después de suspenderlo.
- Alcohol: Evitar completamente o minimizar al máximo — ambos son hepatotóxicos y el riesgo se multiplica.
- Insuficiencia renal grave.
- Infecciones activas serias.
→ Guía completa de artritis reumatoide
→ Biológicos para artritis reumatoide
Este artículo es informativo. El metotrexato requiere prescripción y seguimiento por un reumatólogo. Lee nuestro aviso médico.